Circuito Temático de la Costa
Salimos
en coche desde la playa de Los Campos. Es una
de las playas urbanas de Tapia, flanqueada al
oeste por el cabo de la Reburdia. Es la más
concurrida de todas, con una longitud de 410
metros y una anchura de unos 563. Está
formada por arena fina de color tostado. Tiene
bandera azul desde 1977 y posee aparcamiento,
área de merendero, quioscos de temporada,
duchas, servicio de limpieza y servicio de vigilancia.
Comenzada la ruta con dirección a Galicia,
en La Xungueira (justo donde está el
restaurante) tomamos la carretera que nos conducirá
a la playa de La Paloma: playa tranquila, generalmente
frecuentada por la gente del pueblo, tiene una
longitud de unos 200 metros y una anchura media
de 47, con arena fina y dorada. Es un arenal
ventoso y de oleaje moderado que cuenta, además,
con un equipo de vigilancia y limpieza.
Aquí nos detendremos para ver el castro
del Esteiro. Ocupa un saliente acantilado que
consta de cuatro recintos defensivos delimitados
por tres fosos y terraplenes. En 1969-70 se
realizaron excavaciones, descubriéndose
plantas de varias casas y una choza circular
de pizarra trabada con barro. Más adelante
encontramos otro castro, el llamado de Campón,
fortificación compuesta de tres líneas
de fosos y parapetos. Seguimos la ruta en coche
hasta llegar a la playa de Serantes, donde podremos
tomar un respiro. Es un amplio arenal con una
longitud de 200 metros y una anchura de unos
142, formado por arena fina de color dorado;
es una playa ventosa y de oleaje moderado, que
posee equipo de vigilancia y servicio de limpieza.
En ella desemboca el río de Tol. A continuación
nos encontramos con un nuevo arenal, Mixota,
al que se accede por la playa de Serantes. Goza
de aguas cristalinas y oleaje moderado. Lo frecuentan
amantes del nudismo, tiene una longitud de 240
metros y una anchura de 60. Está compuesto
de arena fina de color blanco tostado.
Tras la visita a las playas nos adentraremos
en Serantes para conocer exteriormente el palacio
de Las Nogueiras. Se trata de una construcción
del siglo XVIII, inspirada en los pazos gallegos,
muy semejante a algunos otros ubicados también
en esta zona. Su planta tiene forma de U y llama
la atención en el edificio la ausencia
de escudo nobiliario, aunque sí se aprecia
un pequeño blasón muy erosionado.
Presenta, en cambio, en la misma fachada, una
gran lápida de contenido genealógico,
lo que la convierte en una pieza excepcional,
al no darse en ninguna otra edificación
de este tipo. Posee una capilla dedicada a San
Miguel - en la actualidad fuera de servicio
- y un palomar en el que todavía puede
leerse la inscripción que alude a la
fecha de su construcción: 1736. La U
se cierra en una robusta pared culminada en
una especie de almenas, donde se encuentran
el pequeño blasón y la lápida
y el portal de acceso al patio interior y los
locales del palacio. Está dividido en
dos alturas, de las que la baja se dedica a
cuadras y dependencias del servicio, mientras
que la alta se distribuía en diferentes
habitaciones, si bien actualmente todo él
se encuentra dividido en viviendas particulares
de distintos propietarios.
Una vez conocido el palacio nos dirigiremos
hacia Santa Gadea, donde podremos visitar la
playa de Santa Gadea, orientada al norte y protegida
de los fuertes vientos del suroeste. Está
flanqueada al oeste por el conjunto de islotes
llamados As Pantorgas, que albergan una abundante
colina de aves marinas y tienen el acceso restringido
al público para favorecer los anidamientos.
También aquí podremos contemplar
la ermita de San Lorenzo, de fundación
medieval, y la plaza de Peñarronda (compartida
con el concejo de Castropol), que está
declarada monumento natural. Esta playa tiene
una longitud de 600 metros y una anchura media
de 315, y está compuesta por arena fina
y dorada, con oleaje moderado. Posee aparcamiento,
camping, restaurante, servicio de vigilancia
y limpieza. Además, el arenal cuenta
con un plan especial de protección a
las dunas y la vegetación. Aquí
crece el Alhelí de Mahón, declarada
especie de interés a proteger por la
Unión Europea por ser endémica
de la zona.
Tras recorrer el pueblo de Santa Gadea seguiremos
camino con dirección a Villamil, donde
podremos ver el Palacio de Lindoy (en ruinas);
ya en Villamil continuaremos la ruta hasta llegar
al cruce con la carretera N-634 donde están
las escuelas y un parque. En dirección
a Tapia, y antes de llegar al bar Martínez,
giraremos a la derecha para adentrarnos en la
carretera de Tol. Pasaremos muy próximos
a la iglesia de San Andrés de Serantes,
cuyo más remoto antecedente es el monasterio
del mismo nombre, fundado por Tructino Félix
a mediados del siglo X y reformado muy generosamente
en 1204 por Bartolomé Yáñez
Villamil y su esposa, Sibila Reimondo.
El templo actual es de planta de cruz latina
y no queda definido el transepto en el interior.
Posee magníficos altares e imaginería,
además de una excelente labra del hidalgo
solar de la casa de Cancio, que se encuentra
ubicado en uno de los oratorios. De su exterior
cabe destacar un muro almenado con espadaña
de caliza, y una bellísima lauda de bronce
dedicada al marino Fernando de Villamil.
Llegados a Tol tras la visita a la iglesia
de Serantes, y a la altura de su templo parroquial
en honor a San Salvador - también de
interesante arquitectura, altares e imaginería
-, giraremos a la izquierda hasta la zona conocida
como El Barrionuevo. Seguiremos la carretera
a la derecha hasta encontrar el área
recreativa llamada El Castañerón
situada en Foxa. Aquí giramos a la derecha
pasando por Bourio (en el concejo de Castropol),
hasta llegar a una zona conocida como Acevedín,
donde vemos un conjunto de casas - alguna de
ellas de arquitectura popular - y hermosas vistas
panorámicas de la costa. Desde aquí
tenemos que dar media vuelta hasta volver al
área recreativa situada en Foxa. Una
vez allí, continuamos hasta las escuelas,
donde hay un cruce. Pondremos rumbo a la derecha,
hacia Penadecabras, y de ahí pasaremos
a La Brañela y Buenavista, pueblos formados
por pequeños grupos de casas, donde la
mayor parte de las familias viven de la ganadería.
A continuación seguiremos la carretera
hacia Riocablo, Xarias-Reiriz y Villar de Reiriz.
Una vez allí, avanzamos hasta encontrar
un desvío a la izquierda que nos llevará
al sitio conocido como Rondello, y desde aquí
bajamos una pendiente que conduce al Santuario
de los Santos Mártires, situado en El
Monte. Se trata de un templo en el que encontraremos
retablos policromados en buen estado de conservación
del siglo XVIII y un relicario construido en
madera y decorado con panes de oro y policromía
que contiene reliquias llegadas de Roma en 1781.
Aquí también se pueden contemplar
hermosas vistas de la costa occidental asturiana
y de la mariña lucense, en frente se
puede ver el Pico de Faro, de 254 metros, donde
se halla ubicada la capilla de las Nieves.
Tras esta visita continuamos ruta, girando
a la izquierda en el cementerio para llegar
a Baodecangas. En este punto tomaremos la carretera
hacia Tol, girando a la izquierda y avanzando
hasta la zona conocida como A Peruyeira (justo
donde hay una nave industrial). Aquí
aparcamos el coche y torcemos a la izquierda
caminando hasta el embalse de Orxales; una vez
visto volvemos caminando hasta donde habíamos
dejado aparcado el coche y regresamos a Tapia
por Brul, donde se encuentran algunas de las
más importantes ganaderías del
occidente asturiano. A continuación pasaremos
por Casariego, donde se sitúan varios
lugares de interés, como el palacio de
Cancio. Es un edificio de planta irregular que
consta de varias dependencias anexionadas a
lo largo de los siglos y que incluye capilla
con una nave cubierta con bóveda y espadaña
sobre la fachada, remodelada en 1836.
En torno al palacio se dispone una gran finca
cerrada por un muro de mampostería en
el que se sitúa una portada monumental
formada por un arco de medio punto sobre línea
de impostas, entre dos parámetros casi
torreados. El palacio fue la casa natal de Gonzalo
Méndez de Cancio, gobernador y capitán
general de La Florida, que fue quien introdujo
el maíz en Asturias. En el interior aún
se conserva el arca en la que se transportó
el cereal. Muy cerca se ubica la capilla de
La Encontrela, de planta rectangular con bóveda
de cañón en ábside y espadaña
sobre la fachada, que fue remodelada en 1836.
En su interior podemos encontrar, además
del retablo, algunas tallas de madera policromada,
como la de San Roque. Asimismo, en Casariego,
área recreativa, debemos ver la fuente
de la Virgen y el eucaliptón (plantado
por un miembro de la familia Cancio). Estamos
ya a un paso de la Viacoba y El Viso, para llegar
seguidamente a Tapia dando por finalizado el
recorrido.