Playa Peñarronda
Compartida con el concejo de Castropol, es la
más occidental del municipio y una de
las más bellas de Asturias. Está
declarada Monumento Natural.
Tiene una longitud de 600 m. y una anchura media
de 315 m. Se extiende entre la Punta del Corno
y los acantilados de la Robaleira, donde se
encuentra la ermita de San Lorenzo.
Debe su nombre al islote redondeado y con una
cavidad interior, a modo de túnel, que
se encuentra en el centro de la playa y al que
se puede acceder con facilidad en la bajamar.
Está compuesta de arena fina y dorada,
y tiene un oleaje moderado.
Cuenta con aparcamiento, camping, restaurante,
equipo de vigilancia y servicio de limpieza.
La playa cuenta con un Plan Especial de Protección
a las dunas y a la vegetación. Posee
un extenso sistema dunar, bastante deteriorado
por las agresiones derivadas de su masivo uso
turístico. Aún así, sus
dunas albergan ejemplares de plantas amenazadas
tan valiosas y singulares como la lechuguilla
dulce, la mielga marítima y el alhelí
de mar, siendo Peñarronda la única
playa de Asturias donde podemos deleitarnos
con esta hermosa flor.
En los islotes de Las Pantorgas, que cierran
la playa por el este, nidifican aves protegidas
como el ostrero euroasiático o el cormorán
moñudo.
El acceso a Peñarronda se realiza desde
Tapia por la carretera local que partiendo de
Serantes lleva a la pequeña localidad
de Santa Gadea.
Para la protección y restauración
de este precioso enclave natural, la playa de
Peñarronda fue declarada Monumento Natural
en 2002 en reconocimiento a su calidad ambiental
y paisajística.