Serantes
El templo parroquial de Serantes mantiene similares
características con el de Campos y Salave,
de una sola nave y con torre campanario a los
pies.
En las inmediaciones de esta localidad se puede
contemplar un puente romano.
Ejemplo de arquitectura indiana son las escuelas
de Serantes, construidas bajo el patrocinio
del emigrante a tierras argentinas Ramiro Rodríguez.
En su origen la edificación estaba formada
por un cuerpo central, con pórtico de
triple arcada de medio punto sobre pilares y
remate de frontón triangular con florón
entre pináculos, y dos cuerpos rectangulares
a cada lado, el ala de niños y el de
niñas. La construcción de una
nueva carretera obligó a derribar el
lateral izquierdo, por lo que hoy la primitiva
construcción se ve incompleta.
La Roda (A Roda)
Las
escuelas de La Roda, al igual que las de Serantes,
fueron sufragadas con aportación indiana.
Presentan un cuerpo central y dos volúmenes
laterales, un aula para niños y otra
para niñas. En el eje de la construcción
se abre un vano semicircular, que da acceso
al vestíbulo de entrada y a la biblioteca,
rematado por un cuerpo alto y curvilíneo
que incluye una cartela con la fecha de la fundación,
1930. Los laterales repiten el sistema de vanos,
uno central curvilíneo más alto
entre dos adintelados más pequeños,
y se encuentran rematados por sendos frontones
triangulares.
Muy cerca, en El Monte, se encuentra el santuario
de los Mártires, que alberga tres retablos
del siglo XVIII. En el interior, y en una hornacina
situada a la derecha del templo, se puede contemplar
un gran relicario de madera, dorado y policromado,
que contiene reliquias traídas de Roma
en 1781.
Santa Gadea
Aquí se halla la ermita de San Lorenzo,
de fundación medieval. Se sabe que en
tiempos de peste esta pequeña capilla
realizó funciones parroquiales debido
a su salubre emplazamiento frente al mar. Este
pequeño oratorio estuvo dedicado a Santa
Águeda hasta que, a orillas del mar,
se encontró la imagen del actual santo
protector.
La Veguina (A Veiguía)
En
las inmediaciones de esta pequeña localidad
se puede contemplar una bella casona blasonada,
que mantiene las características de los
pazos gallegos.
Merecen también mención otras
casonas del concejo, que responden al típico
planteamiento de la arquitectura pacega gallega,
con patio central que articula el resto de las
dependencias, tales como el palacio blasonado
propiedad de los hermanos Cotarelo Villamil,
en Las Nogueiras; el palacio de Cancio-Donlebún,
también blasonado, en la localidad de
Jarén; o, ya con carácter etnográfico,
la casa de La Generala en Villamil.